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Hace ya unos meses, desde el pasado mes de octubre de 2013 que mantengo estrechas relaciones con todo el equipo de TUCHO CONSULTORES. Nos conocimos en unos de los eventos con mayor repercusión que por el momento se han celebrado en Bilbao, tal y como os comente en otro de mis post. Tanto con Ignacio con Unai me siento muy identificado a la hora de visualizar nuevos proyectos de innovación y desarrollo dentro del sector legal, y por eso ya os adelanto que estamos trabajando conjuntamente en dos proyectos que espero que salgan a la luz en breves. Con más razón, le he pedido a Unai que escribiera como post de clausura si se me permite la expresión, que escriba sobre su experiencia en el sector legal, como se van abriendo horizontes allí en Bilbao  y cómo ve el futuro de la abogacía.

Muchas Gracias Unai por compartir con nosotros estas líneas, estoy convencido que vamos por el buen camino!

 Un nuevo aire al sector legal por Unai Camargo

Quizás ahora estoy prestando más atención, o quizás es un hecho que se está acentuando últimamente, pero el caso es que en los últimos meses veo con satisfacción que cada vez hay más presencia en la blogosfera de artículos relacionados con los jóvenes abogados. El ejemplo más cercano es la serie de entrevistas que Miguel está realizando en este blog. Detecto una característica común: Todos los autores estamos comprometidos con dar un nuevo aire al sector, con crear un ecosistema innovador entre las empresas jurídicas. Y, sin duda, los jóvenes abogados son la promesa de un vuelco completo al statu quo, de ahí que nos sintamos irremediablemente atraídos por su estela. Por ello voy a dedicar esta entrada a aportar mi visión sobre la situación de las jóvenes promesas del Derecho.

Los dos motores del cambio.

El sector legal está cambiando, es un hecho innegable. Se ha escrito, se escribe y se escribirá mucho sobre ello. Este cambio es promovido por dos grandes motores, que en conjunto son los que están despertando una nueva conciencia entre los abogados noveles:

  •          Los factores exógenos: Todos aquellos factores que, de alguna manera, son impuestos desde fuera del sector; La enorme crisis económica global, que ha agravado los problemas, junto con otros vectores como la irrupción de las nuevas tecnologías, han generado cambios sustanciales y definitivos en la forma en la que los clientes se relacionan con el mercado legal. Algunas consecuencias directas de la actuación de estos factores son la comoditización de los servicios jurídicos o la presión a la baja en precios. Es un tipo de cambio obligado, inducido.
  •          Los factores endógenos: Son factores que dirigen a un tipo de cambio más genuino, ya que son fruto de la propia reflexión del sector. Son cambios en el ADN del mundo jurídico, y tienen que ver directamente con las personas. Por ejemplo, aquellos profesionales que en estos momentos son pioneros, tanto por su visión de la profesión como por las líneas de trabajo que están llevando a cabo. Dentro de este grupo cabe mencionar a Carlos Guerrero, Ruth Sala, Eneko Delgado… y el propio Miguel Lobón.

La visión de los jóvenes abogados.

La nueva generación de abogados será la que traiga el cambio definitivo dentro –y desde dentro- del sector. Son un factor endógeno de primer orden. ¿Cuáles son las razones para ello? Lo exógeno les afecta igual que a los demás, pero su posición de partida es totalmente diferente a la de la generación actualmente en activo. Saben que seguir haciendo las cosas de igual manera que sus predecesores no va a arrojar los resultados que desean. Por citar algunos de los puntos clave para este cambio de mentalidad:

  •          Las condiciones de acceso a la profesión se endurecen.
  •          El mercado laboral legal está en una coyuntura difícil.
  •          Abrir un despacho es costoso, y saben que no pueden ofrecer un valor diferencial frente a otros ya establecidos. La experiencia y conocimiento acumulados en los despachos en activo suponen una fortísima barrera de entrada para competir en igualdad de condiciones.

Están viviendo un momento complicado en el que en su entorno más inmediato se habla de emprendimiento, start-ups, globalización… Por todo ello, saben que deben innovar, hacer uso de otras herramientas y habilidades distintas a las tradicionales. Abrazan las nuevas tecnologías sin temor porque son nativos digitales y saben relacionarse con y a través de ellas. Ven que se abren nuevas necesidades legales en campos que no tienen nada que ver con los de toda la vida, donde no existe una experiencia previa capitalizada por los abogados senior.

Dar voz a los jóvenes abogados.

No todos los jóvenes abogados están en la vanguardia del cambio, pero sí muchos con un perfil muy alto. Están presentes en todo el país. Quieren compartir lo que piensan cuando ven la oportunidad de hacerlo. Necesitan que se les de la opción de dar un paso al frente. Necesitan que se les de la capacidad para hacer cosas, y nuestra labor es la de acompañar y dirigir sus pasos en la medida de nuestras posibilidades. En definitiva, empoderarles.

Estoy seguro de que si se les dota de un ambiente adecuado, para compartir conocimiento o ideas de emprendimiento, pueden dar a valer su talento. Las nuevas tecnologías permiten la deslocalización de los proyectos, por lo que a través de la comunicación en redes sociales pueden surgir interesantes vías de colaboración entre personas de diferentes ciudades o países. Miguel y yo, junto con otros grandes profesionales, estamos trabajando en una iniciativa para poder ayudarles a generar ese ecosistema que les permita mantener un diálogo con sus iguales, nacionales o internacionales. En breve, daremos noticias sobre la puesta en marcha de esta ilusionante iniciativa.

 

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