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La próxima reforma del Código Penal en materia de Responsabilidad Penal de las Personas Jurídicas se viene presentando por el Ministerio de Justicia como una simple mejora técnica en cuanto a lo que ha de entenderse por el control debido de los subordinados. Sin embargo, la realidad es diferente y la reforma trae consigo, en este ámbito, un considerable endurecimiento de la posición penal tanto de las personas jurídicas, como de sus administradores.

a) De una parte, porque se crea un nuevo delito, el del art. 286 Seis, del que responderán personalmente los administradores cuando hayan dejado de adoptar las medidas exigibles de control, o no hayan procedido a una selección o vigilancia cuidadosa de las personas encargadas de ejercitarla (los compliance officer).

b) De otra, porque en cuanto a la responsabilidad de las propias personas jurídicas, el texto actual solamente las hace responder penalmente cuando se trata de actos cometidos por sus administradores o representantes o bien por sus subordinados en el caso en que aquéllos no hayan ejercido el debido control. Sin embargo, a partir de ahora, los defectos de control que darán lugar a la responsabilidad de las personas jurídicas se extienden prácticamente a los de cualquier mando intermedio.

Un solo hecho podrá dar lugar a tres clases de responsabilidades penales diferentes: la del autor, la de la persona jurídica y la personal del administrador.(*)

(*) Fuente del artículo circulo legal.

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